Dakota Johnson: soltera pero no a la orden

ELLADespués de varios filmes se consolida como una de las actrices más exitosas. Entrevista exclusiva.

Dakota Johnson tiene prisa. Luego de una mañana de entrevistas en el hotel S de Los Ángeles como parte de la promoción de la película Cómo ser soltera, la joven actriz tiene que prepararse para la inauguración de XO, la línea de joyas y ropa de su amiga Jennifer Meyer (esposa de Tobey Maguire) en la tienda Barneys New York de Beverly Hills.

Después de saludar a amigos del medio como Kate Hudson y posar para los fotógrafos en la alfombra roja, tiene que salir hacia el sindicato de directores de cine para participar en una sesión de preguntas y respuestas sobre Pacto criminal, la cinta con Johnny Depp sobre James ‘Whitey’ Bulge, en la que Dakota interpreta a Lindsey Cyr, la novia del legendario mafioso de Boston.

Al día siguiente estaría en un avión rumbo a Japón, para acompañar a Michael Kors a inaugurar su tienda en el distrito de Ginza en Tokio.

Este ritmo frenético es de alguna forma nuevo para la hija de Melanie Griffith y Don Johnson, y nieta de Tippi Hedren. A pesar de haber crecido en medio de sets de cine y televisión gracias a sus padres y a quien fuera por 18 años su padrastro –el español Antonio Banderas–, Johnson, de 26 años, llevaba hasta hace unos dos años una vida “normal” dentro de los parámetros de Hollywood: de audición en audición y tratando de encontrar esa gran oportunidad que dividiría su vida en dos.

Esa lucha la llevó a papeles secundarios, e incluso en cintas como La red social, Comando especial (21 Jump Street) y Eternamente comprometidos. Ninguna aparición particularmente memorable.

La gran oportunidad para Johnson llegó a fines del 2013 con el personaje de Anastasia Steele, la joven estudiante de literatura que se enamora del millonario y sadomasoquista Christian Grey (Jamie Dornan) en Cincuentas sombras de Grey.

Su protagónico en la versión cinematográfica del fenómeno literario la catapultó como una de las actrices jóvenes de mayor demanda en Hollywood. También la convirtió en favorita de las casas de moda, desde Gucci hasta Miu Miu y, claro, en blanco de los paparazis.

“Pasó realmente muy rápido. Estaba al tanto del bombo publicitario alrededor de la película y el hecho de que participara en ella me puso en el centro de eso… Ahora soy parte de esta cosa gigante”, dice la actriz, aún desconcertada por el reconocimiento que ha adquirido. “Supongo que tengo que acostumbrarme… Sé que es parte del paquete”.

Luciendo un saco de lana negro, un jean azul claro ancho y alto que deja ver unas botas Converse azules, Johnson habla muy suavemente y trata de ser agradable, pero de vez en cuando se le escapan rasgos de niña mimada. En el lobby se ilumina al ver en manos de una asistente a Zeppelin, su perro. Una mezcla de Jack Russell y Schnauzer. La mascota parece ser su constante.

“A veces viajo tanto, que estoy constantemente alojándome en partes diferentes y siempre trato de buscar la forma de sentirme cómoda”, dice.

Los momentos de mayor satisfacción, dice, son los que pasa junto a su familia. Johnson tiene seis medio hermanos (dos de parte de mamá y cuatro de parte de papá), pero, curiosamente, ella es la única que ha seguido la tradición de la actuación. Sus hermanos varones están más inclinados hacia la música. A pesar de pertenecer a una dinastía de famosos, la joven actriz dice que raramente habla con sus padres de trabajo o de la industria.

Hoy en día, su principal preocupación es cómo asumir el reconocimiento y no sucumbir en el intento. Johnson confiesa que hay momentos en que la fama la abruma y prefiere permanecer a puerta cerrada. “Me quedo en casa mucho tiempo… A veces me vuelvo muy paranoica cuando la gente me está tomando fotos”, dice.

Hay razones para que se sienta así. Durante los dos últimos años, los paparazis han documentado cada uno de sus movimientos. Su mudanza a Nueva York, su relación con Matthew Hitt, el cantante líder del grupo de rock indie Drowners, las salidas con su grupo de amigos, y cada vez que saca a pasear a Zeppelin por SoHo o Beverly Hills.
Vena para la comedia

Además de ponerla en el radar de Hollywood, Cincuenta sombras –que recaudó US$ 500 millones en la taquilla global a pesar de no haber sido muy bien acogida por los críticos– le sirvió para mostrar su talento para la comedia.

Esa vena humorística está nuevamente en exhibición en Cómo ser soltera, la cinta de Warner Bros. que protagoniza junto a la australiana Rebel Wilson y que se estrena en Colombia el 11 de febrero.

En ella interpreta a Alice, una joven recién graduada de la universidad que decide terminar con su novio de varios años y probar suerte en Nueva York, donde conoce a Robin (Rebel Wilson). “Alice se muda a Nueva York después de tener una larga relación en la universidad y conoce al personaje de Robin, quien es completamente opuesta a ella, un monstruo de las fiestas”, dice.

La ingenuidad de Alice y la audacia de Robin dan para muchos momentos cómicos durante la película, uno de ellos la salida de un taxi cuyas puertas no abren. La comedia física recae en Wilson, mientras que Johnson es la encargada del humor entre líneas.

La actriz asegura que se identifica “mucho” con Alice, “definitivamente por lo que ella está atravesando en su vida. He pasado por momentos en los que no tengo ni idea de quién soy o lo que estoy haciendo, e incluso dónde está mi casa”.

Tras haberse criado en Colorado, donde acampar, el tiro al blanco y otras actividades al aire libre marcaron su niñez, Johnson se mudó a Los Ángeles para finalizar la secundaria. A comienzos del 2015 decidió radicarse en Nueva York, justo antes de iniciar el rodaje de Cómo ser soltera. “Me encanta (Nueva York). Me gusta que me ha tomado algún tiempo sentir que vivo allí, que pertenezco allí”.

El hecho de que la cinta gire alrededor de cuatro mujeres solteras en la Gran Manzana hace inevitable compararla con Sex and the City, la serie del canal HBO protagonizada por Sarah Jessica Parker, que fue emitida de 1998 a 2004 y que derivó en dos películas en la pantalla grande.

Al igual que Carrie Bradshaw, Alice es la encargada de narrar las vicisitudes de la protagonista y sus amigas. Esto no es coincidencia: la cinta está basada en el libro How to be single, de Liz Tuccillo, una de las guionistas de Sex and the City.

Johnson confiesa que no es muy familiar con la serie. “He visto episodios aleatorios. No sé la historia en detalle, pero sí en líneas generales”, dice. La actriz asegura, sin embargo, que sabe los nombres de los personajes y cuán divertida es.

El humor fue precisamente lo que más la atrajo del papel en Cómo ser soltera. “La mayoría del trabajo que he hecho es comedia. Creo que este es mi tercer papel cómico en cine”. Johnson también protagonizó en el 2012 una comedia de televisión del canal Fox que apenas sobrevivió una temporada, Ben and Kate.

“Es mi género favorito, me encanta”, señala. El romance también es un género en el que se ha enfocado. Contando las tres películas de Cincuenta sombras, cuatro cintas protagonizadas por Johnson serán estrenadas los días de San Valentín del 2015 al 2018.

De la misma forma que Will Smith creó hace unos años un nicho estrenando películas los cuatro de julio (el Día de la Independencia estadounidense), Johnson dominará por cuatro años consecutivos el día de los enamorados en el país norteamericano. Según la actriz, todo es muy “raro” (un adjetivo que usa con frecuencia) y resultado de la casualidad, no de un gran plan maestro para dominar esa fecha. “Creo que ir al cine en San Valentín es un plan perfecto para hacer ese día”.

De esa fecha, lo que más la emociona es recibir regalos. “Es lo mejor”, dice, a no ser que “te emborraches y estés enojada”. Johnson protege con mucho celo su vida sentimental. Nunca ha comentado públicamente sobre su relación con Hitt, con quien se le vio por última vez en público en noviembre.

La actriz confiesa que no tiene muchos pretendientes. “Puedo contar con una mano el número de veces que un tipo me ha invitado a salir”, dice. Pero, según ella, las cosas cambiaron un poco desde su papel en Cincuenta sombras, donde aparece en varias escenas desnuda. “Para mí es como ‘mire esa chica, ya la he visto sin ropa, al menos puedo invitarla a salir’”, dice riendo.

Igual, tampoco usaría las aplicaciones de citas, como Tinder, que se han vuelto tan populares en EE. UU. Ni siquiera Raya, la aplicación exclusiva para famosos que funciona solo por invitación, y que su hermano ayudó a crear. “No quiero ser parte de ello… Nunca lo haría”.

CLAUDIA SANDOVAL GOMÉZ

Los Ángeles

get_app 0
remove_red_eye40
mode_comment0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*